
Hace 20 años llovieron piedras sobre Berlín. Caía el muro y sus restos se convirtieron en el souvenir más preciado del siglo XX.
No olvidamos a nuestros amigos alemanes en aquellos días. Su alegría y gozo se mezclan ahora con palabras gruesas como libertad, historia o reconciliación.
Ellos fueron los protagonistas. Berlín vuelve a ser la capital de Europa.