ni un día sin rock en la Gran Vía

Son José y Emilio. Son gemelos de 46 años y llevan 10, a pie de calle, defendiendo el rock. Son los heavies de la Gran Vía y esta es su archiconocida historia.

Desde las siete de la tarde y hasta las diez de la noche, estos hermanos de pelo gris, pantalón de pitillo extremo y brazos tatuados, están plantados frente a un establecimiento del grupo Inditex, a la altura de lo que era la tienda  Madrid Rock, en el número 25 de la Gran Vía.

Siempre están allí, “los 365 días del año”. Es su forma de protesta y su estilo de vida. Todo empezó con el cierre de la popular cadena de venta musical en 2005.

“Nosotros ya parábamos por aquí con la peña underground,  redondeando, hace diez años, y por eso éramos colegas de la gente que trabajaba en Madrid Rock”, explica Emilio, el jevi de la cinta en la frente.

“Cuando cerraron y no querían pagar a los trabajadores, se montó una movida guapa y estuvimos echando un cable…Desde entonces decidimos seguir aquí en plan reivindicación”, añade.

Según José, la clausura de la tienda anticipó todo lo que ha sucedido en la emblemática calle madrileña. “Ha ido cayendo todo lo cultural de la Gran Vía y aledaños; los teatros, las tiendas de segunda mano, los cines, todo se lo han ido cargando y esta es nuestra protesta, estar aquí contra el capitalismo que lo engulle todo”.

Estos hermanos, nacidos en el barrio de Chamberí, dejaron una vida de excesos –“ahora, solo tomamos Coca-Cola”-, por “la libertad de ser tú mismo y no venderse”.

Ello no ha impedido que accedan a fotografiarse con turistas, aparezcan en guías internacionales o que cuenten con un grupo de fans en Facebook.

La popularidad llega, incluso, a la petición de firmas para una estatua, vía change.org, en honor a ellos por ser “símbolo de la ciudad”, comparados con el luminoso de Schweppes o con la plaza de las Ventas.

Esta fama rasca un poco en la dura piel de nuestros héroes. “No hemos visto esas páginas en internet por vergüenza ajena, no vemos la tele, no tenemos ni cuenta corriente ni coche…Nuestra celebridad es nuestra libertad”, insiste Emilio, conocido antes también con el apodo de El Puna.

Este discurso les ha alejado de ofertas cinematográficas, de participaciones en programas de tele-realidad  o de espectáculos tipo el Vaquero Desnudo de Times Square de Nueva York. Eso sí, sobreviven con muy poco, sin trabajar, “sin servir al capitalismo”, apuntan al unísono.

Sin embargo, nada de esto hubiera sucedido sin la música. “El rock and roll es el motor, glorioso e inmortal”, explica José –apodado Link- que confiesa que ha modulado el gusto en los últimos años hacia el southern rock.

Grupos norteamericanos como Blackberry Smoke y Hogjaw, o leyendas de los míticos sonidos del sur de EE.UU como Molly Hatchet o Blackfoot, son ahora estrellas en el cielo de estos chicos de la Gran Vía.

Tanto es así que confirman el abandono de su puesto callejero para ver este año a Lynyrd Skynyrd, en el Azkena de Vitoria. “Son dioses del rock, por su trascendencia, su espíritu, ha sabido vivir a pesar del accidente del 77, significa que hay que estar por encima de las desgracias personales”, destaca Emilio de los creadores del popular “Sweet Home Alabama”.

Si se escarba en un listado musical de la pareja no pueden faltar los amos del heavy hispano de los ochenta: Obús, Barón Rojo, Leño, Banzai e incluso Loquillo, artistas que son mirados con cierta nostalgia…

”Antes el rock que se hacía en Madrid era muy reivindicativo, contra lo nuclear, contra el im-pe-ria-lis-mo, -recalca con acento chulesco Emilio-; ahora, los chavales están más aburguesados, tienen más medios”.

Con melancolía, frío, temporal o con alta concentración de dióxido de carbono, los antes conocidos como Link y El Puna, mantienen, día a día, su rebeldía en la calle. Sin mesianismos y con una estética inconfundible, los “jevis” de la Gran Vía invitan a los viandantes a vivir “el Carpe Diem a saco”.

Si se les pregunta “¿hasta cuando?”, José y Emilio sonríen y dicen que el tiempo no existe. La respuesta, quizá,  esté en el estribillo de la canción “Rompeolas”, del mencionado Loquillo: “No hables de futuro, es una ilusión, cuando el rock and roll, conquistó tu corazón”…

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo música

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s